Más de Presiones Atmosféricas

Para muchos, cuando decimos Medicina Hiperbárica, Subacuática y Aeroespacial, los dos últimos términos no nos suena familiar.

El desarrollo en el conocimiento de la Medicina Hiperbárica ha contribuido al logro de que el ser humano pueda sumergirse a grandes profundidades, y predecir los riesgos de los potenciales daños que pudieran presentarse al disminuir la presión atmosférica en forma súbita, como lo fué en los casos de los primeros pilotos de propulsión a chorro que lograban altitudes en tiempos muy cortos; no se diga, el caso de los astronautas.

En este post, nos enfocaremos a los astronautas.

Desde antes del primer alunizaje, en las prácticas y simulaciones para el Apollo 1, como protocolo se hacían ya con la cabina presurizada a 16 PSI (libras por pulgada cuadrada) con 0xígeno al 100%.

Sobre el nivel del mar, estamos sometidos a 1 ATA de presión (atmósfera absoluta, la cual equivale a 760 mmHg; 14.7 psi. Ver post anterior), lo cual hace que los astronautas estuvieran sometidos prácticamente a 2 ATA´s de presión: En realidad, en la práctica, comenzamos a medir las libras desde cero cuando ya estamos sometidos a 14.7 psi a 1 ATA sobre el nivel del mar, por lo que numéricamente, cuando presurizamos a los astronautas con 16 psi más y, están sometidos a 2 ATA´s, en realidad están sometidos casi a 30 psi total.

Para que se entienda: al nivel del mar ya estamos sometidos a 14,7 psi de presión atmosférica (1 ATA).  Las 45 psi de los neumáticos de su vehículo debería sumarle las psi atmosférica (lo cual sumaría  casi 60 psi), pues éstas 45 psi las medimos a partir de 1 ATA.

En el espacio, la densidad de las partículas en el mismo es prácticamente nula. Esto significa con fines prácticos, que no ejercen presión, por lo que en relación a nuestra presión atmosférica se está en el vacío.

Conociendo y deduciendo esto, se toma la decisión de que las cabinas que ocupan los tripulantes espaciales deben ser presurizadas al igual que sus trajes para trabajo fuera de cabina a una presión semejante a nuestra presión atmosférica terrestre.

Qué sucedería si no fuera así:

En la tierra, cuando inhalamos, nuestros músculos ventilatorios generan una ligera presión negativa (vacío), lo cual hace que la misma presión atmosférica iguale las presiones en el árbol bronco alveolar de nuestros pulmones. Cuando exhalamos, generamos una ligera presión positiva que hace que parte del aire en el mismo árbol traqueo bronquial salga. Esto es parte del mecanismo del intercambio de gases durante la ventilación pulmonar.

Imaginemos un astronauta que accidentalmente se rompiera la visera de su casco: Los gases, al no estar sometidos a presión, se expanden; entonces su traje se despresuriza en forma inmediata por este mismo principio, y el aire que contiene en su árbol traqueo alveolar, si no lo exhala en forma inmediata se expandiría provocando barotrauma severo en los pulmones.

Tendría aproximadamente 20 segundos para llegar a la cámara de recompresión y poder ventilar de nuevo una vez teniendo algo de presión positiva. En el ínter no podría inhalar, pues generar vacío inhalatorio en el mismo vacío sería difícil.

Entiéndase que un traje espacial presurizado en el espacio, prácticamente es un globo.

Otro problema serio con la descompresión súbita, es el  efecto de los gases en los líquidos corporales; principalmente el Nitrógeno. Este efecto lo describiremos en el próximo post en la enfermedad por descompresión, enfocado principalmente a los buzos.